El crecimiento de la industria en Caldas, el avance del comercio en Risaralda y la consolidación del Quindío como polo turístico, ponen al Eje en una posición privilegiada en el país.
Situado en el corazón de Colombia, y en un área de 13.873 kilómetros cuadrados, el Eje Cafetero es una de las zonas más promisorias del país. En plena zona andina, con pisos térmicos desde los 500 metros hasta los 5.400 metros sobre el nivel del mar, los departamentos de Caldas, Risaralda y Quindío que lo conforman tienen importantes avances en temas de turismo, comercio e industria.
La región presenta una variedad de climas, que le permiten ofrecer una importante biodiversidad y grandes posibilidades de producción agrícola además del café. Es también un lugar bello, de variado paisaje, de suelos fértiles y bañado por diversidad de cuencas que garantizan una oferta hídrica suficiente para varias décadas.
En esta zona del país, se desarrollan actualmente importantes proyectos de infraestructura como la Autopista del Café que une a las tres capitales: Manizales, Pereira y Armenia; el Túnel de La Línea, que hace parte del corredor estratégico Bogotá-Buenaventura, y la vía al Pacífico por el Chocó, cuyo objetivo final es la construcción del Puerto de Tribugá. También se edifican o se modernizan los aeropuertos regionales y se proyectan obras que pretenden asegurar un futuro que pueda hacer frente a los retos de la globalización.
Todo esto siembra los ingredientes para ser una zona competitiva para el desarrollo empresarial y económico.
Caldas: próspera industria
En el caso de Caldas, su industria ha vivido tres años de crecimiento continuo, incluso, por encima del promedio nacional. Esa es la muestra de que la industria en Caldas goza de buena salud y su futuro 'pinta' bien.
Al finalizar el primer trimestre del 2007, según la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta (Eoic), de la Andi, la producción en Caldas creció 8,9 por ciento, un incremento superior al promedio nacional que fue de 8,3 por ciento.
En ventas, según la misma encuesta, las industrias caldenses superaron el promedio nacional al terminar el periodo enero-febrero-marzo de este año con un incremento del 12,3 por ciento, mientras la media nacional fue 9,7 por ciento.
Luego de que dejó la dependencia de la caficultura, a mediados del siglo pasado, el departamento comenzó a echar las bases de un desarrollo industrial que hoy está consolidado. Manizales es el polo industrial de Caldas, que se caracteriza por la variedad de sectores que abarca: alimentos, metalmecánica, calzado y construcción, entre otros.
La ubicación de Manizales, equidistante del 'triángulo de oro' del país (Bogotá, Medellín y Cali) -condición que comparte con Pereira y Armenia-, la hace atractiva para la inversión nacional y extranjera.
Por ejemplo, empresas exportadoras como Mabe Colombia, Manisol, Colombit, Súper de Alimentos, Madeal, entre otras, que pudieron haberse asentado en ciudades más cercanas a los puertos de Buenaventura y Cartagena, prefirieron ubicarse en Manizales, donde tienen sus únicas plantas en el país.
Mabe produce 3 mil neveras diariamente, Manisol, propietaria de la marca Bata, es una de las primeras industrias de calzado del país y Súper de Alimentos es una de las más grandes productoras de dulces.
Las razones de la industria para preferir a Manizales son la calidad de los servicios públicos (las empresas que prestan los servicios de energía, agua, telefonía, aseo y gas natural tienen coberturas cercanas al 100 por ciento) y la mano de obra, que es considerada como una de las más calificadas y competitivas del país desde hace muchos años.
Para mejorar las condiciones de la industria caldense, los sectores privado y público impulsan proyectos como la Zona Franca, el Puerto de Tribugá (opción ante Buenaventura), el Aeropuerto de Palestina (su construcción ya se inició) y el Puerto Multimodal de La Dorada.
Risaralda: comercio en franca expansión
El caso de Risaralda no es distinto en cuanto a esta tendencia de crecimiento. Según el informe de coyuntura económica para el último trimestre del año pasado, realizado por el Centro de Estudios e Investigaciones Socioeconómicas de la Cámara de Comercio de Pereira, la economía risaraldense creció el 5,4 por ciento en el 2006, 1,6 puntos porcentuales por encima del registro del 2005.
Por sectores, la mayor dinámica la tiene la construcción con el 11,1 por ciento; la industria manufacturera llega al 5,3; el sector agropecuario el 2,5; el financiero el 9,3; el comercio, restaurantes y hoteles el 8,7; transporte y comunicaciones 5,5, y otros servicios 5,9 por ciento.
Si bien el negocio de las confecciones ha cambiado en los últimos años, al dejar la actividad de maquila para fortalecer marcas propias, sectores como la agroindustria y la metalmecánica surgen como nuevas opciones de impulso a la economía.
Este positivo panorama, que viene en ascenso desde el 2002, explica las cuantiosas inversiones que se han realizado en la ciudad en el sector del comercio. Nuevos y modernos centros comerciales, numerosos hiperalmacenes y la modernización del comercio tradicional, son las consecuencias de lo que viene ocurriendo.
Y es que pese a que en lo que va del siglo XXI se ha invertido en la ciudad el equivalente a lo invertido en las dos últimas décadas del siglo pasado, se sigue anunciando la construcción de nuevos centros comerciales como Unicentro y Alameda, y complejos económicos para los negocios como el Centro Internacional del Eje Cafetero, que estará ubicado en la zona de renovación urbana de Ciudad Victoria.
Metalmecánica: punta de lanza
Con el apoyo de la Cámara Fedemetal de la Asociación Nacional de Industriales (Andi), las autoridades del Área Metropolitana Centro Occidente (Pereira, Dosquebradas y La Virginia) declararán al sector de la metalmecánica como el punta de lanza para el desarrollo industrial de la región.
La razón es que esta es la primera zona del país interesada en hacer un cluster y en organizarse. La idea ahora es mejorar la capacitación técnica de la mano de obra.
El apoyo de la Cámara Fedemetal de la Andi se traduciría en la búsqueda de la subcontratación para que las empresas de Risaralda sean las proveedoras de componentes, partes y piezas del resto de las industrias nacionales del sector, que a su vez abastecerían a las empresas de Estados Unidos y otros países, las cuales únicamente hacen negocios con entidades organizadas para no correr el riesgo de parar la producción en algún momento dado.
En Risaralda este sector genera alrededor de 2.800 empleos directos, los cuales podrían duplicarse si se tiene en cuenta que algunas de las 150 empresas inscritas en Cámara de Comercio trabajan con cooperativas de trabajo asociado.
Quindío: el turismo se consolida
Pero el Quindío no se queda atrás. Por el contrario, cada vez consolida más su original oferta turística. Por eso, en el año 2006 se registraron cerca de medio millón de visitantes que en su mayoría provienen de las tres principales ciudades del país: Bogotá, Medellín y Cali, equidistantes de este paraíso ideal para el descanso.
Allí, además de disfrutar de los parque temáticos Nacional del Café y del Panaca, y de otros lugares especiales como Recuca (Recorrido por la Cultura Cafetera) y el Jardín Botánico de Calarcá, los turistas pueden hospedarse en apacible fincas cafeteras o en lujosos alojamientos rurales y visitar el Bosque de Cocora, en Salento, considerado la belleza natural más destacada de la región.
La actividad turística le ha dejado importantes beneficios a la economía quindiana, que hace apenas una década vivía su peor época por la crisis cafetera y luego por las consecuencias del terremoto del 25 de enero de 1999. Hoy el Quindío, como todo el Eje Cafetero, es una zona de prosperidad, que en conjunto comienza a consolidarse como la cuarta región más importante de Colombia, situada en el centro del llamado Triángulo de Oro (Bogotá, Medellín y Cali), donde se desarrolla el 76 por ciento de la actividad económica del país.
Una zona rica en biodiversidad
El Eje Cafetero tiene cerca del 10 por ciento de su territorio conformado por ecosistemas de páramo. Por eso se caracteriza como una zona generadora de recursos hídricos, indispensables para el desarrollo de las actividades socioeconómicas, que resultan vitales para la economía nacional.
Se destaca el Parque Nacional Natural los Nevados, que abarca los departamentos de Caldas, Quindío, Risaralda y Tolima, tiene una extensión de 38.000 hectáreas. Está situado en la parte más alta de la Cordillera Central y está formado el paramillo del Quindío(4.750 m.), de Santa Rosa (4.600 m.), Nevado de Santa Isabel (4.950 m.), paramillo El Cisne (4.700 m.), Cráter la Olleta (4.850 m.), Nevado del Ruiz (5.400 m.), y nevado del Tolima (5.200 m.).
En cuento a fauna, hay especies amenazadas o en vías de extensión como el oso de anteojos, el puma y la danta de páramo.
El Eje Cafetero también cuenta con el Parque Nacional Natural Tatamá, en límites de Risaralda, Chocó y Valle, y con una extensión de 51.900 hectáreas; y los Páramos de Cumbarco, entre los municipios de Roncesvalle (Tolima) y Génova (Quindío), y la Ciénaga de Guarinocito en el oriente de Caldas.
Las principales cuencas abastecedoras de agua son:
-Los ríos Magdalena, Samaná y La Miel, el río Cauca, Arma, Pozo, San Francisco, Chinchiná, Risaralda y Supía, en Caldas.
-Los ríos Barragán, La Vieja, San Juan, Rojo, Verde, Espejo y Quindío, en el Quindío.
-Los ríos Consota, San Eugenio, San Ramón, Campoalegrito, río Barbas, San Juan y Otún, en Risaralda.
EJE CAFETERO